Como siempre, costó elegir el lugar idóneo para que Nacho pudiera correr sin hacerse daño en los pies, y fue cuestión de repetir bastantes veces para capturar el instante oportuno, con el agua salpicando, etc. Utilicé dos flashes de mano disparados remotamente y en manual, nada de TTL, sostenidos por los ayudantes en todo momento. Aquí dejo un vídeo de cómo montamos la toma:
Por supuesto, había poco tiempo si queríamos jugar con las últimas luces de un día cubierto, y hubo que subir el ISO, de la Canon 30D en este caso, aunque no más allá de ISO 800 creo recordar.
Dar las gracias a mis queridos ayudantes, Ivan Sordo, Antón Llamazales, Alberto Silvarrey y por supuesto a Nacho por mojarse más incluso que yo :D








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